La humildad aún se respira dentro de las canchas de futbol

En ocasiones, pensamos que debido al furor del momento, de la agresividad del juego dentro del campo de juego, las muestras de solidaridad, empatía y demás expresiones positivas, quedan relegadas a un segundo plano, y no por egoísmo personal sino por la rapidez con la que se desenvuelve todo el juego.

Los filosos dientes del uruguayo Luis Suarez, o quizás la cabeza dura de Zidane, evocan momentos que quedaran grabados para la historia deportiva y que parecieran apoyar la tesis ya mencionada anteriormente. No obstante, esto no es del todo cierto, pues hay excepciones a la regla, y entre el montón, algunos destacan por su alta sensibilidad en el terreno.

Un Sudamericano que juega respetando al rival

Dentro de este grupo de empáticos hombres, en esta ocasión queremos destacar la figura del venezolano Salomón Rondón, quien actualmente milita para el equipo inglés West Browmich Albion. Pues hace poco tiempo protagonizó un evento, dentro del calor de un juego, que lejos de ser atacado, se ganó el respeto y admiración de público, técnicos y compañeros de equipo y rivales.

Y es que, el pasado fin de semana, se vivía una nueva jornada de la Premier League, específicamente un partido disputado entre el equipo de Rondón, el West Browmich Albion y el Everton, que finalmente cerraría con un empate a 1 en los marcadores.

Pues bien, ya había pasado una hora de juego, cuando Rondón, recibía el balón de parte de su compañero Gareth Barry, quien a su vez, se había aprovechado de arrebatárselo al jugador irlandés James McCarthy, gracias a un error de éste. En esta disputa por la posesión del balón, Rondón se disponía a realizar un remate de media distancia al arco, cuando McCarthy intentando recuperar el balón se atravesó en la jugada.

Con tan mala suerte que la patada fue recibida por su pierna, la cual se fracturó doblemente, en tibia y peroné. Rondón ante lo sucedido, se acercó a los árbitros para detener el partido y que el jugador adolorido fuese auxiliado. Luego de ello, se cubrió el rostro con la camisa y empezó a llorar desconsoladamente.

Sus compañeros de equipo e incluso el mismo director técnico, intentaron consolarlo. Posteriormente, en sus redes sociales, reconocería que ante ese tipo de lesiones, la rivalidad quedaba en segundo plano.

Pero, no es la primera vez, que Salomón Rondón, atraviesa por este tipo de situaciones, en donde se encuentra en riesgo la salud de sus rivales. Pues aún se recuerda, su hazaña del año 2015.

En ese entonces, fue ante un partido contra el Sunderland, en donde el jugador lateral norteamericano  DeAndre Yedlin, viniendo desde atrás, quiso cabecear el balón que Rondón ya atacaba de pecho. ERL salto de Yedlin fue excesivo y pasó por delante del hombro de Rondón e iba a caer aparatosamente de cabeza sobre la grama.

Situación, que fue evitada, gracias a los reflejos y rápida acción de Salomón Rondón, quien sujetó a su rival de juego por la cintura y le dio una media vuelta para evitar su caída. Demostrando así que la rivalidad dentro del terreno de juego, no puede estar por encima de la humildad personal.