La sombra de las violaciones regresa a los deportes

Tal vez para muchos parezca que el tema del acoso sexual, violaciones, ultrajes y ataques e insinuaciones con connotaciones sexuales, está de moda en la actualidad, es decir, se sabe que ocurre día a día, cada vez son más los movimientos feministas que denuncian este tipo de situaciones e incluso hasta la Meca del Cine, se ha visto salpicada de dicha realidad.

Sin embargo, lo cierto es que este tema no es nada nuevo, si puede considerarse tan a la ligera como un “tema de moda”, pues no lo es y esconde gran cantidad de drama, vidas destruidas, familias rotas y traumas de lo que alguien pudiese imaginarse.

Entonces, ¿Por qué ahora salen a la luz pública casos tan sonados como el del productor hollywoodense Harvey Weinstein? La respuesta más lógica es gracias al empoderamiento femenino. Cada vez, las mujeres se hacen más independientes y conscientes de que poseen derechos que deben ser respetados.

Claro está, seguramente existen aún bajo la alfombra casos de violencia de tipo sexual hacia los hombres que aún no salen a la luz pública, y es que este asunto resulta ser algo complejo, por el tema del machismo y concepción errónea de la virilidad, pero se están dando buenos pasos en este sentido.

El deporte recibió un duro golpe pero también un alivio

En materia deportiva, el caso más sonado hasta los momentos, ha sido el de Larry Nassar, médico encargado del equipo olímpico de gimnasia de los Estados Unidos. Seguramente, habrás escuchado al respecto ya. Lo que pocas personas saben, es que ya en el año 2016, había sido acusado de este delito.

Los alcances del caso, son tan dramáticos como lo fueron las declaraciones de las más de 150 víctimas que se presentaron a declarar en el juicio que en su contra se le siguió y que culminó con una condena de 175 años de prisión.

Este doctor, aprovechándose de su posición de autoridad conocedora de la materia, bajo el argumento de realizar terapias, ejercicios y masajes con fines terapéuticos- deportivos, se aprovechaba de la inocencia de sus víctimas, en su gran mayoría menores de edad que acudían a sus consultas.

Considerando, que formaba parte del cuerpo médico olímpico desde el año 1984, se presume que las víctimas de este aberrado son muchas más que las que se dispusieron a contar su historia.

La primera víctima en denunciar a Nassar, Kyle Stephens, curiosamente no era gimnasta ni acudía a sus consultas, el terror lo vivió bajo su propio techo y casi frente al rostro de sus padres. La joven, contó que desde los 6 años de edad, este depredador había estado abusando de ella, cuando tuvo el valor de contárselo a sus padres (amigos de Nassar), éstos no le creyeron e incluso la obligaron a disculparse con él.

Cuando en el 2016, se hizo público el seguimiento policial que se le hacía a Nassar por este motivo, el padre de Kyle se suicidó. Desde entonces, han sido muchas las víctimas, que sintiéndose respaldadas y evidenciando que no eran las únicas que habían pasado esta experiencia traumática, decidieron denunciar.

Ya anteriormente, Nassar cumplía una condena de 60 años, por posesión de pornografía infantil. Sin duda, causó una mancha negra en el deporte pero también su condena, causa gran alivio a toda la sociedad.